Por Ulises González Garduño
Los Criterios Generales de Política Económica (CGPE) 2026 forman parte del paquete económico para el ejercicio fiscal de 2026[1] presentado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) el pasado 8 de septiembre. En este documento se expresa la base macroeconómica y de política económica sobre la cual se construye el resto del Paquete Económico (Iniciativa de la Ley de Ingresos y el Proyecto de Presupuesto de Egresos).
Los CGPE de 2026 en su introducción mencionan que las políticas públicas de los últimos años se sustentan en tres ejes centrales:
1. Elevar los ingresos de los hogares y de la población vulnerable.
2. Impulsar inversión en infraestructura estratégica para mejorar la productividad y la conectividad regional.
3. Mantener finanzas públicas responsables, bajo austeridad, eficiencia y combate a la corrupción.
En ese sentido, este documento comienza presentando las perspectivas de crecimiento de la economía mexicana y de finanzas públicas.
1. Perspectivas de crecimiento de la economía mexicana.
Se argumenta que para el 2026, el crecimiento de México se apoyará en tres ejes principales:
a) el consumo privado,
b) la inversión productiva y,
c) la integración a las cadenas globales de valor.
Por lo que, el consumo será el motor económico derivado del aumento sostenido de los salarios (mínimos[2]), la reducción de la inflación, los programas sociales y la formalización del empleo, asimismo, se considera que el crédito al consumo dará mayor estabilidad a los hogares.
Por su parte, el poder ejecutivo enfatiza la innovación tecnológica en proyectos estratégicos como el minivehículo eléctrico Olinia, Kutzari y el diseño de semiconductores. Asimismo, la Inversión Extranjera Directa es relevante para fortalecer sectores estratégicos, la creación de empleos y la transferencia tecnológica, enfatizando proyectos regionales como la Línea K del Tren Interoceánico.
No dejan de lado la relevancia de la revisión en 2026 del T-MEC, lo cual consideran una oportunidad de cooperación regional y de certidumbre comercial.
2. Perspectivas de finanzas públicas.
En cuanto a la política fiscal, el poder ejecutivo menciona que ésta estará orientada a reducir de manera gradual el déficit[3] y mantener una deuda pública estable, con la finalidad de dar certidumbre a los mercados e inversionistas. Mencionan que harán uso de las herramientas digitales, la modernización de aduanas y el combate al contrabando y la evasión fiscal para fortalecer la recaudación. Adicionalmente, consideran que los programas de regularización para facilitar el pago de adeudos deben continuar, así como buscar la repatriación de capitales lícitos hacia proyectos productivos.
Respecto al gasto público continúa la noción de mantener austeridad, eficacia y transparencia, considerando como principal destino de recursos los proyectos de infraestructura y los programas sociales.
Por otro lado, se persiste en incrementar la producción de hidrocarburos, garantizar el suministro de combustibles, reducir el impacto ambiental y alcanzar la autonomía presupuestaria, por lo que, Pemex conservará su régimen fiscal actual.
En términos generales estos son los datos más relevantes de las finanzas públicas:
– Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) (déficit) del -4.1% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2026 (vs. -4.3% estimado en 2025).
– Deuda pública representando 52.3% del PIB mientras lo aprobado en 2025 fue de 51.4%.
– Ingresos presupuestarios representando el 22.5% del PIB cuando lo aprobado en 2025 fue de 22.3%.
– Gasto neto pagado del 26.1% del PIB mientras que para 2025 fue aprobado el 25.5%.
3. Evolución y perspectivas de la economía global y mexicana (2025).
En este apartado se muestra el panorama económico mundial durante el primer semestre de 2025, el cual mantuvo un crecimiento moderado, debido a la incertidumbre comercial y geopolítica.
3.1. Economía global.
• EE. UU. tuvo un crecimiento del 2.0% anual (vs. 2.6% en el segundo semestre de 2024). El rubro de manufacturas creció 0.8%, con una menor creación de empleo (85 mil plazas mensuales vs. 171 mil en 2024) y un desempleo del 4.2%.
• En la zona euro se presentó un desempleo en mínimo histórico de 6.2%, con una inflación a la baja (de 2.5% a 2.0%).
• Por su parte, China tuvo un crecimiento del 9.6% en exportaciones, pero con deflación por baja demanda interna.
• En cuanto al comercio global tuvo un aumento de volumen del 4.3% anual (enero-mayo), donde EE. UU. presentó un aumento del 16.0%.
• Respecto a las materias primas, el petróleo de West Texas Intermediate está en 67.5 dolares por barril, representando una disminución del 14.6% anual. Por su parte el oro tuvo un incremento del 39.4%, el índice de precios de alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) creció en promedio 6.7% anual a julio.
• En cuanto a los mercados financieros el índice de S&P 500 tuvo un crecimiento del 7.8% a julio, el dólar (DXY) una disminución del 7.9%, el Índice de Bonos de Mercados Emergentes Plus (EMBI+)[4] para México de J.P. Morgan se ubicó en 351 puntos base.
• Para el resto del año se prevé un crecimiento global más resiliente, derivado de los servicios, digitalización y transición energética. Se considera que la inflación mundial seguirá descendiendo, aunque con riesgos por tensiones geopolíticas y climáticas.
3.2. Economía mexicana.
En cuanto a la economía mexicana se observan los siguientes datos:
PIB: +0.9% en 1S-2025 (superando expectativas).
Sectores: primarias +2.5%, industria –0.4%, manufactura +0.1%, servicios +0.5%.
Consumo: +2.1% (enero-junio), apoyado en ingresos laborales.
Inversión fija bruta: –3.0%, aunque con repunte esperado en 2S-2025 por proyectos logísticos y exportación.
Empleo: creación de 306 mil plazas (enero-julio), desempleo en 2.6%, informalidad 54.8%.
Salarios reales: +3.4% anual (IMSS, enero-julio).
Inflación: promedio 3.9% (dentro del rango Banxico); subyacente[5] también en 3.9%.
3.3. Perspectiva México para el segundo semestre de 2025.
La SHCP considera que habrá crecimiento impulsado por:
a) Mayor dinamismo del consumo privado.
b) Recuperación de la inversión ante menor incertidumbre global.
c) Exportaciones favorecidas por la posición competitiva de México y la mejora en EE. UU.
3.4. Perspectivas de crecimiento económico para 2026.
Para el ejercicio fiscal de 2026, la SHCP considera que la economía mexicana retomará una trayectoria de crecimiento más sólida, impulsada por la fortaleza de la demanda interna, la normalización de la inversión y un entorno internacional más favorable. El gobierno asume que el Plan México será el eje central para articular políticas de sustitución de importaciones, innovación productiva, transición verde y desarrollo regional.
En ese sentido las estimaciones de las variables macroeconómicas y programas sociales más relevantes son:
– PIB 2026: crecimiento esperado entre 1.8% y 2.8%.
– Inflación: con tendencia a la baja, cierre en 3.0% anual.
– Tasa de interés Banxico: 6.0%.
– Tipo de cambio: 18.9 pesos/dólar (apreciación de 5.6%).
– Déficit cuenta corriente: 0.6% del PIB.
– Producción petrolera: 1.8 millones de barriles diarios (Mbd), con apoyo de nuevos proyectos de Pemex.
– Valor del trabajo no remunerado de cuidados (2023): 8.4 billones de pesos (26.3% del PIB).
– Cobertura de la Pensión Mujeres Bienestar: 100% de la población objetivo (60-64 años).
– Beca Universal de Educación Básica: hasta 11.6 millones de estudiantes.
En el ámbito externo, la SHCP considera que México conservará ventajas competitivas por su integración al T-MEC, dado que su baja tasa arancelaria efectiva de 4.7%, frente al 9.7% promedio mundial y 40.4% de China, representa un beneficio frente al mercado global.
5. Escenario macroeconómico 2027-2031.
De acuerdo con el artículo 16, fracción III, de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, las proyecciones de finanzas públicas, los requerimientos financieros del sector público y las premisas utilizadas para su elaboración deben abarcar un horizonte de cinco años adicionales al ejercicio fiscal del paquete económico en curso. En cumplimiento de esta disposición, para 2026 la SHCP presentó las siguientes proyecciones correspondientes al periodo 2027-2031:
PIB real: crecimiento promedio anual entre 1.5% y 2.5%.
Inflación: dentro del rango del Banxico, entre 2.0% y 4.0%.
Tasa Cetes a 28 días: estabilizada en 5.5% a partir de 2027.
Cuenta corriente: déficit promedio de 0.4% del PIB, financiado con Inversión Extranjera Directa y remesas.
Tipo de cambio: estable en torno a 18.3 pesos/dólar.
Precio del petróleo: promedio de 60.2 dpb.
Producción de crudo: cercana a 1.8 Mbd, impulsada por el Plan Estratégico de Pemex 2025-2035.
EE. UU.: crecimiento promedio anual de 2.0% y producción industrial de 2.2%.
5.1. Riesgos para el pronóstico 2027-2030.
Asimismo, se identifican los principales riesgos que puedan afectar o modificar los pronósticos realizados en este documento, los cuales se enlistan a continuación.
A la baja:
Persistencia de incertidumbre en la política económica internacional.
Restricciones al comercio global que reduzcan exportaciones mexicanas.
Mayor frecuencia de fenómenos climáticos extremos.
Inestabilidad financiera global por altos niveles de deuda en economías avanzadas.
Al alza:
Fortalecimiento del T-MEC con reglas más adaptadas a la regionalización.
Mayor impacto de la inversión en infraestructura y estímulos fiscales en el sur.
Adopción acelerada de inteligencia artificial con efectos en productividad.
Transformación industrial y tecnificación agrícola frente al cambio climático.
6. Nota metodológica.
Como aspecto destacado, los Criterios Generales de Política Económica 2026 utilizaron el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) para calcular las variaciones reales, cuando tradicionalmente se había empleado el deflactor implícito del PIB. Este cambio metodológico no es menor, ya que modifica la estimación de las variaciones reales de las variables analizadas en el documento.
7. Consideraciones finales.
Este documento es relevante porque en él se establece el sustento macroeconómico sobre el cual se planea la política fiscal de cada ejercicio. Para 2026, se proyecta un crecimiento del PIB superior al estimado por instituciones y analistas de alto rigor técnico, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco de México, cuyas previsiones son de 1.4% y 1.3%, respectivamente.
Es importante señalar que, si el PIB resulta menor al proyectado, las estimaciones de variables de política fiscal tendrían cambios. Esto se debe a que, a partir de la estimación de crecimiento económico, se calculan ingresos tributarios, en particular aquellos ligados directamente a la actividad económica, como el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto sobre la Renta (ISR). En la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación para el ejercicio fiscal de 2026, estos impuestos representan el 15.6% y el 30.1% del total de ingresos previstos para el gobierno federal.
Por lo tanto, una caída en el PIB reduciría la recaudación, afectando la capacidad de gasto público. Ante ello, el gobierno tendría que optar entre disminuir el gasto programado o incrementar la deuda pública. Por ello, es necesario ser cautelosos con las proyecciones y dar un seguimiento constante a las variables que determinan el rumbo de la política fiscal.
En los siguientes artículos estaremos hablando sobre el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación y la Iniciativa de la Ley de Ingresos de la federación para el ejercicio fiscal de 2026.
[1] Para profundizar en los documentos que integran el Paquete Económico, se puede consultar el siguiente enlace: https://odiseo.blog/paquete-economico-para-el-ejercicio-fiscal-2025/
[2] Como ya se mencionó en un artículo anterior esta política intensiva de salarios mínimos tiene diversas implicaciones las cuales puedes revisar en el siguiente enlace: https://odiseo.blog/politica-intensiva-del-aumento-al-salario-minimo-realmente-es-lo-que-necesitamos/
[3] Diferencia negativa de restar los gastos a los ingresos.
[4] Mide la diferencia entre la tasa de interés de los bonos emitidos por el Gobierno de México y la de los Bonos del Tesoro de Estados Unidos. Este indicador se calcula únicamente con bonos gubernamentales denominados en dólares.
[5] Es un indicador de la inflación que es el incremento generalizado y sostenido de los precios de bienes y servicios en una economía. No obstante, en este se excluyen ciertos elementos volátiles, como alimentos y energía, con el fin de tener una medición más precisa de la tendencia inflacionaria general en una economía.
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